Metodología y Plan de trabajo

En primer lugar, la recopilación bibliográfica y documental, con la elaboración de una base de datos que recoja lo esencial de la conflictividad sacral en el marco temporal y geográfico propuestos, será la primera tarea a la que el conjunto del equipo dirigirá su atención en el primer año de desarrollo del proyecto. Como ya hemos indicado, no se trata de un trabajo que haya que comenzar a plantear desde su inicio, porque contamos ya con una buena base de información de la que partir. Se tratará más bien de ordenar, sistematizar y completar los datos, lo cual, y al margen del repaso de documentación y fuentes editadas, obligará al rastreo por determinados archivos que aún pueden deparar sorpresas, y ello pese a que lo temprano de la documentación objeto de nuestro interés sin duda disminuye las posibilidades de encontrarla inédita. Entre los archivos cuyos fondos serán consultados figuran el Archivo Histórico Nacional de Madrid, de manera especial su sección de Códices, o la Biblioteca Nacional que, en su sección de “Raros”, alberga numerosos manuscritos que siguen ofreciendo información desconocida o que debe ser convenientemente contrastada. En otras áreas de la geografía española será también preciso acudir a fondos archivísticos. Es el caso, naturalmente, de los muy ricos del Archivo General de Navarra, así como del archivo de la catedral de Pamplona. Otros archivos catedralicios, y de modo muy especial el de Toledo, constituyen aún centones de inexcusable consulta. Por otra parte, supeditamos a la obtención de alguna ayuda extraordinaria, vinculada o no a nuestras respectivas Universidades, la estancia de algún miembro del equipo, durante un tiempo no muy extenso, en Roma para consultar lo que le fuera posible de los inagotables fondos vaticanos. Sin duda, y para la época de estudio que proponemos, pese a lo mucho editado, no están publicados en su totalidad.

No hay que indicar con relación a lo expuesto que criterios de proximidad temática y trayectoria personal de cada uno de los investigadores, aconsejará la pertinente distribución de tareas. La residencia de la mayoría de ellos en Madrid facilitará el acceso a los archivos de la capital, pero la vinculación del profesor Fermín Miranda con la temática navarra aconsejará su presencia en los archivos pamploneses, así como el conocimiento de temas toledanos y de la propia dinámica del archivo de la catedral primada por parte de los profesores Rodríguez-Picavea y Palacios Ontalva, los convierten en especialmente aptos para desarrollar el correspondiente trabajo en sus fondos. Por otra parte, no podemos descuidar los ricos fondos, en una buena medida desconocidos para los investigadores españoles, del archivo portugués de la Torre do Tombo, de Lisboa. Algunos miembros del equipo –los profesores Rodríguez-Picavea, Barquero Goñi y el propio investigador principal- hemos adquirido cierta experiencia a lo largo de estos años en el manejo de la documentación de allí procedente, y ello puede ser un buen aval que justifique nuestra parcial dedicación al mismo, dentro de nuestros actuales objetivos.

En segundo lugar, nos proponemos elaborar un fichero prosopográfico que recoja las personalidades eclesiásticas más destacables ligadas a la actividad sacral de la violencia en sus niveles y aspectos más diversos, para determinar su grado de implicación en las tareas de gobierno, así como sus compromisos con el entorno social de procedencia. Esta tarea, desarrollada a partir del cúmulo de información obtenida en el primer año de desarrollo del proyecto, será atención prioritaria en el segundo. Una distribución regional de las personalidades a estudiar no será difícil ni muy ardua en un equipo compuesto de doce investigadores. Una vez más, afinidades temáticas y vinculaciones geográficas aconsejarán una distribución de tareas que solo la valoración previa del material reunido permitirá establecer. De todas formas, la significativa experiencia de algunos de los integrantes del proyecto en tareas prosopográficas –profesores Iluminado Sanz, Enrique Rodríguez-Picavea, Philippe Josserand y Carlos Barquero-, sin duda constituye un activo de indiscutible rentabilidad cara a nuestra tarea.

En el transcurso del tercer año empezaremos a ver los primeros resultados en forma de trabajos publicables en los que trataremos de mostrar la viabilidad de un método de estudio válido para la reconstrucción de la legitimidad política de las monarquías leonesa, castellana, portuguesa y navarra sobre la base de la realidad sacral de la violencia. Por supuesto que la libertad de planteamientos de que puede y debe hacer gala cada uno de los miembros del equipo, avezados ya en tareas investigadoras, plasmará esta realidad desde perspectivas muy diversas, pero un fondo común de información en forma de dos importantes bases de datos –documental y prosopográfica- será un caudal del que todos podamos beneficiarnos, al tiempo que es nuestro deseo que lo hagan también en un futuro inmediato investigadores ajenos al equipo, y de modo muy particular, los jóvenes que, bajo nuestra dirección, se inicien en tareas de investigación a través de trabajos de postgrado o tesis doctorales. En cualquier caso, sí podemos hablar en este punto de una cierta especialización sectorial, siempre bajo la coordinación del investigador principal. Así los aspectos más estrictamente eclesiásticos de los problemas planteados contarán con un seguimiento más exhaustivo del profesor Iluminado Sanz Sancho así como del propio investigador principal, Carlos de Ayala Martínez. Por otra parte, los ámbitos de estudio más vinculados a la fundamentación ideológica de la monarquía y a sus mecanismos de reproducción institucional, serán más propios de la actuación investigadora de los profesores Alejandro Rodríguez de la Peña, Enrique Rodríguez-Picavea, Fermín Miranda y David Porrinas. La guerra en sí y como objeto y arsenal al mismo tiempo de las más variadas justificaciones ideológicas es, y seguirá siendo, tema de especial atención de los profesores Martín Rios Saloma, José Manuel Rodríguez, Carlos Barquero Goñi y David Porrinas. Y el desarrollo de estas justificaciones y su conveniente conceptualización ya es tema familiar para los profesores Alexander Bronisch y José Manuel Rodríguez García. Por su parte, y con independencia de sus más que notables aportaciones a algunos de estos ámbitos, los profesores Santiago Palacios Ontalva y David Porrinas serán responsables de los aspectos documentales, tanto en sus facetas de estudio técnico como en los de la interpretación de cuantas variables culturales afectan al cúmulo de información de ellos extraíble.

Al conjunto de los miembros del equipo, y de modo especial a su investigador principal, competerá, finalmente, el seguimiento armónico de las tareas propuestas y el establecimiento de un modelo de análisis que permita la elaboración de criterios metodológicos aplicables a otras zonas y, en menor medida, otros ámbitos cronológicos. También a él, de modo particular, le competerá la organización y coordinación del curso-seminario con el que pretendemos dar culminación a nuestro proyecto, siempre y cuando las condiciones de financiación adquiridas al margen del presupuesto que nos sea asignado lo permitan, o el seguimiento de los EPOs con que contamos, lo haga viable.